We ♥ Flyers


Hace tiempo adquirimos un libro para diseñadores gráficos llamado “I ♥ FLYERS“, el cual nos muestra una serie de flyers alrededor del mundo, y como es que estos cambian y se acoplan según el evento, dentro de este mismo se encuentra la introducción, la cual nos encanto y se las publicaremos, esperemos no tener problemas con los autores del libro.

Una noche cualquiera en una ciudad cualquiera, jóvenes de todo el mundo tienen en común la misma pregunta: “Donde vamos a ir esta noche?”… Por suerte siempre hay alguien que saca un flyer arrugado del fondo del bolsillo, solucionando el problema. En el flyer encontramos toda información necesaria: dirección del club, el Dj que tocara esa noche, precios y descuentos, y como no, hasta el modo en que tenemos que ir vestidos. el lenguaje tiene que ser claro y el mensaje visual directo, cuanto mas impactante sea el diseño del flyer más poder de atracción ejercerá en el cliente. Como estandarte de la imagen del club, el diseño del flyer define a la perfección lo que vamos a encontrar al llegar allí, por lo que en pocos casos las sorpresas o decepciones están garantizadas. Así como los distintos estilos de música, pop, rock, heavy metal, entre otros, tienen un lenguaje específico, el diseño del flyer para la música de baile tiene también su propio estilo que va cambiando al ritmo que cambian las modas y la cultura. Sin flyer no hay fiesta y sin fiesta no hay club. Cualquier club que se precie destina parte del presupuesto semanal a la promoción del local y de sus fiestas, por lo tanto como mínimo divulga uno o más flyers semanales por toda la ciudad: en bares, tiendas de ropa y demás locales diurnos y nocturnos de moda. frecuentados en su mayoría por un público joven ávido de pasarla bien, bailando hasta las altas horas de la madrugada. La promoción y una buena distribución facilitan muchísimo la labor de búsqueda a aquellos recién llegados a la ciudad en busca del mejor club o local de moda.


El flyer tiene que llamar la atención del cliente, es la imagen de la empresa que se vende, es la tarjeta de presentación que define a que tipo de público está destinado. El flyer evoluciona rápidamente, no sólo tecnológicamente, sino que se adapta rápidamente a los nuevos ritmos que marcan la moda y el arte. Los diseñadores experimentan, evolucionan y crean nuevas tendencias logrando sintetizar el mensaje o significado del flyer en una sola imagen. Aunque su elaboración pasando desde el primer concepto o boceto hasta su llegada a las calles es muy laboriosa, el flyer es sobre todo un leguaje artístico efímero, tiene una vida muy corta, ya que si cometido informativo dura una o dos semanas y luego termina en el cubo de la basura, también puede suceder que llegue a formar parte de la colección privada de algún joven o diseñador que lo inmortalice pegado con una chincheta a la pared de su habitación junto con los pósters de sus artistas favoritos. El flyer como medio de comunicación solo podrá verse afectado cuando las nuevas tecnologías como internet lo sustituyan por e-mails o mensajes a teléfonos celulares. Muchos clubs ya ofrecen la posibilidad de conectarse a su web y descargar los flyers, que después de ser impresos en nuestra casa con una impresora domestica serán canjeados por descuentos o invitaciones al llegar a la puerta del club.


El diseño de flyers no tiene fronteras, el creador tiene absoluta potestad para diseñarlo por lo que podemos encontrarnos todo tipo de colores, formas, texturas y materiales. El flyer como actualmente se le conoce nace en los ochentas y arrasa en grandes ciudades como Nueva York o Londres. Las tiendas de música, moda y bares más frecuentadas por el público en general, se llenaban de flyers cumpliendo su función informativa. Su creación y materiales eran básicos, es decir, papel tipo folio y fotocopias en blanco y negro, en raras ocasiones coloreados a mano, ya que el presupuesto no permitía cuatricomías, plastificados, troqueles y sofisticaciones a las que estamos acostumbrados hoy en día. La infraestructura era muy pequeña y el presupuesto que se necesitaba era impensable, por ejemplo el precio de la impresión llegaba a ser diez veces superior de lo que cuesta hoy. A mediados de los años noventa, la era digital trajo una herramienta indispensable hoy en día para todo diseñador gráfico: la computadora personal. La computadora aporta todas las herramientas de diseño necesarias en una: tratamiento de imágenes, creación de textos y tipografías, maquetación, dibujo vectorial, etc…


Es entonces cuando todos los clubs y bares comenzaron a hacer sus flyers, una manera de llegar al gran público con un bajo presupuesto sin tener que gastar fortunas en otro tipo de publicidad. Jóvenes diseñadores de todo el mundo aprendieron a utilizar la preciada herramienta digital que les permitía dar rienda suelta a su imaginación. No solo ahorraba tiempo sino que podían conseguir efectos y montajes imposibles de realizar a mano. Nace pues un nuevo medio de expresión donde lo que cuenta es la provocación visual y la originalidad.


Todo club tiene un nombre y un logotipo que le identifica y le distingue de los demás. El logotipo será el motivo a repetir en todos y cada uno de los flyer que el diseñador tenga que crear para el club para el que está trabajando. Cuando hablamos de logo no sólo vamos a fijarnos en el logotipo del club, sino en todos aquellos elementos que cada diseñador va a seleccionar, un objeto o imagen además del logo oficial, que serán repetidos durante toda la temporada. consiguiendo que el cliente rápidamente asocie la imagen que está viendo con el flyer de su club favorito.

Un montón de palabras y logotipos atrapados en un pequeño trozo de papel podría ir en contra de todas las reglas del diseño convencional, pero en el caso del diseño de flyers, ese problema carece de total importancia, y cobra en sí mismo todo el sentido del mundo.

A menudo el flyer se convierte en póster, así que en principio se puede decir que un póster es un flyer de grandes dimensiones. Pero no es así, si el flyer pasa a ser póster pierde la esencia principal de su existencia, la de “volar”. El impedimento del póster de ir de mano en mano, de tienda a bar, de bolsillo a la puerta del club, no es un factor que pueda determinar una falta de efectividad, todo lo contrario.

El póster asalta indiscriminadamente el paisaje urbano y le avalan siglos de experiencia. El transeúnte topa sin cesar con estos trozos de papel pegados a la superficie de los edificios de nuestras ciudades, su presencia en número es mayo que la del flyer y su ubicación más espontánea. En cualquier esquina, en puertas y escaparates de los comercios, en árboles, en cabinas telefónicas, buzones y contenedores de basura en autobuses y en el metro, no podemos escapar a su presencia e influencia.

 Su naturaleza está tan estrechamente vinculada a la vida moderna y de consumo que se creó un espacio único y privilegiado  para su exhibición: la valla publicitaria.


La vida del póster ha corrido de la mano del devenir histórico y de los movimientos artísticos y así sigue comportándose. El flyer ha aprendido la lección rápido y en la actualidad se convierte en heredero directo del póster y en un testigo histórico y artístico excepcional.


El sexo ha pasado de ser un tabú a introducirse de manera inadvertida, casi sin darnos cuenta en nuestro día a día, como algo habitual de lo que no escandalizarse o avergonzarse. Muchos diseñadores utilizan iconos e imágenes relacionados con el mundo del sexo, en muchas ocasiones de manera tan explícita que hace que el mensaje pueda ser malinterpretado por aquellas personas que carecen de cierta sensibilidad artística. El sexo está de moda: sexo en la televisión, sexo en los video-clips, sexo en las escuelas, sexo en los periódicos, sexo en las pasarelas, sexo en las revistas de moda…

La pornografía de los años setenta, aquella que marcó época por su atrevimiento al tratar el sexo como algo de lo más común entre los seres humanos, ha sido rescatada para crear un nuevo estilo, una mezcla de moda, diseño y sexo, un movimiento que algunos denominan “pornosoft” o “pornochic”. Órganos sexuales, tanto masculinos como femeninos, lucen su esplendor en ilustraciones e imágenes que más que excitarnos provocan una sonrisa de oreja a oreja. con la llegada de la libertida de expresión, llega la libertad sexual y a su vez la libertad en la forma de diseñar.

 La temática y estilos retro se ha convertido en un motivo muy utilizado en los flyers de la última generación. No hay nada más efectivo que recurrir a imágenes y estéticas del pasado para remarcar la actualidad de una fiesta y otros eventos culturales. Se podría decir que al igual que en el arte establecido en la creación de flyers tampoco se ha inventado nada nuevo y que también se produce el todo vuelve: clasicismo, decó, vanguardia, dadaísmo, pop, punk, con todos los neos y posts que se quieran añadir.


Estos flyers son el espejo del momento presente y la mirada minuciosa o superficial al arte y la cultura del pasado. El uso de tipologías e iconografías pretéritas, copiando indiscriminadamente si es necesario, es otro de los caminos que toma el flyer en búsqueda de una forma de expresión propia.

[I ♥ FLYERS]

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